domingo, 11 de agosto de 2024

Los Juegos Ístmicos

Los juegos eran celebrados en el istmo de Corinto, más precisamente en el santuario de Istmia dedicado a Poseidón. Esta zona, es una franja de tierra de seis kilómetros de ancho, que une la península del Peloponeso con la Hélade, la parte de Grecia continental, y que en los laterales tiene al mar Jónico por un lado y al mar Egeo por el otro. Esta particular geografía ayudó al éxito y la importancia política de los juegos.


Existen varios relatos acerca del origen mítico de los juegos. Algunas les dan crédito a Poseidón y a Helios de forma conjunta. Otros solo dan crédito a Poseidón o algunos relatos nombran a Glauco, hijo de Sísifo, como fundador de la celebración. Por otro lado una tradición ateniense le da el crédito a Teseo, en recuerdo de sus hazañas en el viaje desde Trecén a Atenas. Hasta Plutarco lo menciona: “Teseo organizó las competiciones para poder medirse con Heracles (…), quiso merecer el honor de haber reunido a los griegos en los certámenes en honor de Poseidón en el Istmo.”


Sin embargo el mito más importante acerca de su origen cuenta que fueron instaurados en recuerdo de Melicertes. La historia comienza con Ino y su esposo, rey de Beocia, Atamante, quienes acogieron a Dioniso para criarlo junto con sus propios hijos, Learco y Melicertes. Esto enfureció a Hera, ya que cuidaban el fruto del adulterio de Zeus; por lo que volvió locos a ambos esposos, llevándolos a matar a sus propios hijos. Atamante mató a Learco, y lo sumergió en un cántaro de agua hirviendo, mientras que Ino, también envuelta por la locura, saltó al mar con Melicertes. Los dioses del mar, principalmente Poseidón, se apiadaron de Ino y la convirtieron en una nereida que se llamaría Leucótea, protectora de los marinos. Por otro lado Melicertes es transformado en Palemón, una divinidad asociada con el puerto y la protección de los marineros.

En una variante del mito, se cuenta que el cuerpo de Melicertes, fue llevado al Istmo de Corinto por un delfín, donde su tío, el rey Sísifo, lo encontró. Entonces en honor a su sobrino, el rey de Corinto comenzó con los juegos.

Si bien los juegos se celebraban con anterioridad, se toma como fecha oficial el momento en que pasaron a ser panhelénicos, el 582 a.C.

Los atletas de Élide no podían participar de los juegos. Hay varias versiones del porque no lo hacían. Según Pausanias, entorno al quinto trabajo que le encomendaron a Heracles, este entra en guerra contra el rey de Élide, Augías, quien convoca a los gemelos Ctéato y Éurito. Estos eran hijos de Poseidón, y se los conocía como moliónidas, Lideraban como generales el ejército de Augías. La guerra se interrumpió cuando Heracles estuvo enfermo y firmó una tregua con ellos. Pero los gemelos atacaron por sorpresa y provocaron muchas bajas, entre ellas Ificles, hermano de Heracles. Enfurecido, el semidiós, rompió la tregua que se daba por los juegos, y tendió una emboscada que dio muerte a los moliónidas. Entonces los eleos solicitaron a los corintios que, por este hecho no dejaran competir a los de la Argólide en sus juegos, pero como los corintios no quisieron aceptar esto, Molione, madre de los gemelos, maldijo a todo eleo que fuera a competir a los juegos Ístmicos.

Según otra versión, los eleos se negaron a competir porque dos hijos de un distinguido ciudadano de Élide, fueron asesinados por unos rivales durante los juegos. Otra versión dice que Cípselo, tirano y fundador de los juegos, consagró una figura de oro a Zeus en Olimpia, pero murió antes de que su nombre figurara en ella. Los eleos no quisieron conceder permiso para reponer el nombre póstumamente, por lo cual los corintios excluyeron a los atletas de Élide.

Durante los juegos tenían lugar los rituales religiosos, como los sacrificios, las libaciones y las procesiones, que rendían honor a Poseidón, Anfitrite, Leucótea y Palemón.

El programa abarcaba competencias gimnasticas como la carrera, el pugilato, el pancracio y el pentatlón. En el Istmo también se corría la llamada “carrera hípica”, con cuatro estadios de distancia, unos 750 metros. Además había agones musicales, poéticas​ y es posible que hubiera un concurso de pintura.

Los atletas se dividían en tres categorías hombres, imberbes y niños. Hay registros de victorias femeninas, tanto en competiciones atléticas como poéticas y musicales, pero no se sabe si era habitual.

Los vencedores recibían como premio una corona, que se confeccionaba con las ramas del gran bosque de pinos que rodeaba al santuario.



sábado, 10 de agosto de 2024

Los Juegos Nemeos



Las ceremonias y competencias se realizaban en la Argólide, una zona periférica de Grecia, localizada al este del Peloponeso. La sede del santuario de Zeus, ubicada en Nemea, era la anfitriona.

Los juegos se celebraban en el segundo y cuarto año de cada olimpiada, entre los meses de julio y agosto. Después de la irrupción del imperio romano, los investigadores hablan de unos Juegos Nemeos de invierno, que no se sabe si se alternaban con los tradicionales.

Existen dos mitos de cómo se iniciaron los juegos. El primero tiene que ver con la muerte prematura de Ofeltes, rebautizado póstumamente como Arquémoro. Al nacer, su padre Licurgo, rey de Nemea, consultó al oráculo de Delfos cómo asegurar la salud y felicidad de su hijo. La respuesta fue que el niño no debía tocar el suelo hasta haber aprendido a andar. Un día su niñera, Hipsípila, caminaba con él bebe en brazos, y se encontró con el ejercito que se dirigía al asedio de Tebas. Ellos le preguntaron por una fuente de agua, e Hipsípila dejó a Ofeltes en el suelo y los guio hacia un manantial. Al regresar, descubrieron que el pequeño fue estrangulado por una serpiente, y tras darle muerte, los generales decidieron celebrar los juegos.

El segundo mito, es el que cuenta la historia de Heracles y la primera de las doce pruebas impuestas por Hera. El semidiós debía matar al león, que estaba aterrorizando los alrededores de Nemea, y cuya piel era tan gruesa que resultaba impenetrable. En el primer intento, Heracles, utilizo arco y flechas, un garrote hecho de un olivo, que él mismo había arrancado de la tierra, y una espada de bronce, todas las armas resultaron inútiles. Finalmente encerró al animal en una cueva, donde hubo de matarlo estrangulándolo con sus brazos. En conmemoración a esta hazaña fue que se instauraron los juegos en honor a Zeus, padre de Heracles.


Los juegos fueron fundados en el 1251 a. C., y se trataba de unos juegos fúnebres, donde los jueces iban vestidos de luto. Para el 573 a.C. se reorganizaron de manera definitiva, adquiriendo el carácter de panhelénico. Tanto era la importancia de estos juegos que en la época helenística llego a albergar hasta cuarenta mil espectadores. A partir del siglo i a. C. se le permitió la participación a las mujeres. Un pasaje de Plutarco menciona que, para finales del siglo III a.C, había una competición de canto acompañado de cítara.

El programa de los juegos contaba con pruebas hípicas,​ competiciones atléticas como carreras a pie,​ de las cuales la más importante era la de cuatro estadios, el pentatlón,​ pancracio, pugilato y​ lucha. También había concursos artísticos. Los participantes se distribuían en tres categorías de acuerdo con su edad, niños, jóvenes y adultos.

Los vencedores recibían coronas de apio fresco, la planta de la que estaba confeccionado el lecho en el que Hipsípila depositó a Ofeltes según el mito.

Las ceremonias y competencias se realizaban en la Argólide, una zona periférica de Grecia, localizada al este del Peloponeso. La sede del santuario de Zeus, ubicada en Nemea, era la anfitriona.

Los juegos se celebraban en el segundo y cuartro de cada olimpiada, entre los meses de julio y agosto. Después de la irrupción del imperio romano, los investigadores hablan de unos Juegos Nemeos de invierno, que no se sabe si se alternaban con los tradicionales.

Existen dos mitos de cómo se iniciaron los juegos. El primero tiene que ver con la muerte prematura de Ofeltes, rebautizado póstumamente como Arquémoro. Al nacer, su padre Licurgo, rey de Nemea, consultó al oráculo de Delfos cómo asegurar la salud y felicidad de su hijo. La respuesta fue que el niño no debía tocar el suelo hasta haber aprendido a andar. Un día su niñera, Hipsípila, caminaba con él bebe en brazos, y se encontró con el ejercito que se dirigía al asedio de Tebas. Ellos le preguntaron por una fuente de agua, e Hipsípila dejó a Ofeltes en el suelo y los guio hacia un manantial. Al regresar, descubrieron que el pequeño fue estrangulado por una serpiente, y tras darle muerte, los generales decidieron celebrar los juegos.

El segundo mito, es el que cuenta la historia de Heracles y la primera de las doce pruebas impuestas por Hera. El semidiós debía matar al león, que estaba aterrorizando los alrededores de Nemea, y cuya piel era tan gruesa que resultaba impenetrable. En el primer intento, Heracles, utilizo arco y flechas, un garrote hecho de un olivo, que él mismo había arrancado de la tierra, y una espada de bronce, todas las armas resultaron inútiles. Finalmente encerró al animal en una cueva, donde hubo de matarlo estrangulándolo con sus brazos. En conmemoración a esta hazaña fue que se instauraron los juegos en honor a Zeus, padre de Heracles.

Los juegos fueron fundados en el 1251 a. C., y se trataba de unos juegos fúnebres, donde los jueces iban vestidos de luto. Para el 573 a.C. se reorganizaron de manera definitiva, adquiriendo el carácter de panhelénico. Tanto era la importancia de estos juegos que en la época helenística llego a albergar hasta cuarenta mil espectadores. A partir del siglo i a. C. se le permitió la participación a las mujeres. Un pasaje de Plutarco menciona que, para finales del siglo III a.C, había una competición de canto acompañado de cítara.

El programa de los juegos contaba con pruebas hípicas,​ competiciones atléticas como carreras a pie,​ de las cuales la más importante era la de cuatro estadios, el pentatlón,​ pancracio, pugilato y​ lucha. También había concursos artísticos. Los participantes se distribuían en tres categorías de acuerdo con su edad, niños, jóvenes y adultos.

Los vencedores recibían coronas de apio fresco, la planta de la que estaba confeccionado el lecho en el que Hipsípila depositó a Ofeltes según el mito.




Celebración a Apolo en Delfos


Los Juegos Piticos era uno de los cuatro eventos más importantes en la antigua Grecia. Se celebraban en el tercer año de cada olimpiada durante los meses de agosto y septiembre. Y eran consagrados al dios Apolo. Se realizaban en el estadio de Delfos, al pie del monte Parnaso.

El origen mítico de estos juegos, cuenta que el oráculo de Delfos estaba protegido por la serpiente gigante hija de Gea, Pitón. Mandada allí por Hera, estaba encargada de exterminar tanto a personas como animales que se acercaban al santuario. La serpiente había perseguido y maltratado a Leto, la madre de Apolo, por lo que este decide tomar venganza. El dios de las artes luchó contra Pitón, y le dio muerte gracias al arco y la flecha otorgada por Hefesto. Tras la lucha, coloco los huesos en un caldero dentro del templo, y fue enviado por Zeus al valle del Tempe, en Tesalia, a purificarse por esta muerte. Allí decidió adoptar el laurel como su árbol sagrado y creó una corona con sus hojas. Regresó a Delfos y se apodero del oráculo. Así en conmemoración a la victoria de Apolo sobre Pitón se dio origen a los juegos.

En los primeros tiempos se celebraron cada ocho años, y eran asociados con celebraciones fúnebres. Las competiciones eran únicamente musicales, de canto acompañado por cítara, y cada competidor recitaba un himno en honor a Apolo. En este periodo el primer vencedor fue Crisótemis de Creta, y el segundo fue Filamón, hijo de Apolo, y después su hijo Támiris. Otro de los vencedores más importantes fue Terpandro de Lesbos, que tenía el record de victorias musicales en Delfos, tras vencer cuatro veces consecutivas la prueba, dominándola durante treinta y dos años.

Los juegos tomaron su forma final a causa de la primera guerra sagrada, donde los habitantes de Cirra querían tomar control del santuario de Delfos. Las doce etnias de la anfictiona, que era una liga de tribus religiosas, vencieron en la guerra tomando la administración del santuario. Por eso en el 590 AC, se documenta el primer juego Pitico oficial. Se introdujo la periodicidad cada cuatro años y se empezó a introducir, aparte de las celebraciones religiosas y artísticas, competencias deportivas como el agon gimnástico, pruebas atléticas e hípicas, incluyendo la carrera de cuadrigas.

Los juegos duraban de seis a ocho días, más que los juegos de Olimpia porque se añadía el agón musical. El primer día, se celebraba una representación, un drama de la lucha de Apolo contra Pitón. El segundo día, se daban las procesiones de los teoros, mensajeros de la tregua sagrada, los sacerdotes y los participantes. Estos iban hasta el altar de Apolo para ofrecerle una hecatombe, un sacrificio de animales. En el tercer día se daba un banquete multitudinario.

Para el cuarto día se establecían concursos musicales en el teatro, que consistían de poema cirédico, poemas acompañados con cítara. Poema pitico, una pieza larga de flauta que conmemoraba los cinco episodios de la lucha contra la serpiente. Un solo de flauta y de cítara, concursos de poesía, representaciones trágicas y espectáculos de danza. Con los años se agregaron otras competiciones como: cítara sin canto, concursos de pintores, la prueba de encomio, que era poema de alabanza, prueba de pantomima, y también competición para trompeteros y heraldos.

El quinto día se celebraban las competiciones gimnasticas, que tenían pruebas como el dolikhos, que era una carrera larga de veinticuatro estadios, unos ciento setenta y ocho metros por estadio. El diaulo, que consistía en correr dos veces el estadio, una distancia de trescientos ochenta y cuatro metros. El pancracio similar al kick boxing y a la lucha. El pugilato, parecido al boxeo actual. La carrera armada. El pentatlón que consistía de carrera, salto de longitud, lucha, lanzamiento de disco y de jabalina.

El sexto día, y a veces el séptimo, se desarrollaban los concursos hípicos: las carreras de caballos, de carro con cuatro caballos, cuadrigas y con dos caballos, bigas.

Las competiciones gimnásticas e hípicas a veces necesitaban dos días cada una, por lo que los juegos podían durar ocho días en total.

Las mujeres estaban excluidas de las competiciones gimnásticas, no las podían ni siquiera presenciar. Sólo podían participar en las competiciones las musicales y en las hípicas si eran propietarias de caballos.

Los vencedores recibían una corona de laurel, el árbol de Apolo, aunque según un relato de Ovidio, en los juegos más primitivos se había premiado a los vencedores con coronas de encina. Los premios los asignaba el consejo de la anfictionía, que era también quienes organizaban los juegos. También se encargaban las odas de los campeones a los mejores poetas de su tiempo, como Simónides de Ceos y a Píndaro.

lunes, 27 de mayo de 2024

En honor a los dioses

Los juegos Panhelénicos

 

En la antigua Grecia se celebraban cuatro eventos que fueron los más importantes de la época. A pesar de que muchos autores lo toman como el primer origen del deporte institucionalizado, no solo había eventos deportivos, sino que eran ceremonias religiosas en honor a los dioses. Tenían un importante componente cultural que fortalecía la unión de toda la nación.

Los Juegos se organizaban en olimpiadas, o sea, en ciclos de cuatro años. Los mas importantes eran los Olímpicos, que se celebraban en honor a Zeus, y se disputaban cada cuatro años en los meses de Julio y agosto. Los Juegos Píticos, dedicados a Apolo, se daban entre agosto y septiembre, pero en el tercer año de cada olimpíada. Cada dos años, es decir, el segundo y cuarto año del ciclo, durante julio y agosto, se homenajeaba a Zeus con los Juegos Nemeos. Y finalmente los juegos Ístmicos rendían honor a Poseidón cada dos años, durante la primavera, entre abril y mayo.


Durante el tiempo que duraban los juegos se declaraba una tregua sagrada, que suponía la prohibición de toda actividad bélica. Su duración exacta es desconocida, pero se sabe que se extendía desde un tiempo antes hasta un tiempo después del desarrollo de los juegos. Esta tregua, permitía que los griegos asistieran a los juegos con total inmunidad, incluso en tiempo de guerra. Si una ciudad no aceptaba esta norma, quedaba excluida de la participación en los juegos y si, habiéndola aceptado, violaba la tregua debía afrontar importantes multas, y sus representantes eran expulsados.​

Los competidores eran hombres griegos libres y podían proceder de toda Grecia, incluidas las colonias. Eran seleccionados en función de su calidad estética y rendimiento. Además no permitían la participación de mujeres, esclavos, extranjeros, aquellos que no habían pagado multas y delincuentes.

Las mujeres tenían prohibida la entrada a los recintos deportivos. Solamente la sacerdotisa de la diosa Demeter podía permanecer durante los juegos. La causa de la prohibición no está clara, algunos apuntan que se debía a la desnudez de los atletas. Después de los primeros años se permitió la entrada a las mujeres solteras, y en épocas más tardías llegó a celebrarse en Olimpia una carrera de estadio solo para mujeres jóvenes en honor de la diosa Hera. 

Las pruebas se dividían en agones físicos (atléticos, luctatorios, bélicos e hípicos), agones musicales y agones culturales, como la poesía, la declamación, la retórica o el teatro.

Los premios eran coronas de hojas del árbol sagrado relacionado a la divinidad correspondiente a cada festival. Estas servían como prendas de gloria y los campeones al llegar a su polis obtenían cuantiosas recompensas, que iban desde procesiones triunfales y honores cívicos, hasta estatuas conmemorativas o premios en plata u oro.

El fin de los juegos no se debió a una sola causa pero tiene que ver con la expansión del imperio romano y el cristianismo. Fue un largo y lento proceso de degeneración de las costumbres e ideales de épocas distintas. Hasta que finalmente el emperador Teodosio primero prohibió los ritos paganos en el año 392. Más adelante con diferentes invasiones se decretó la destrucción de los templos y lugares dedicados a dioses.

Simbolos Olimpicos

Los símbolos olímpicos son un conjunto de emblemas, iconos y tradiciones que representan los valores y la historia de los Juegos Olímpicos m...